El programa FOPAT permitirá reemplazar taxis antiguos por vehículos eléctricos, con apoyos económicos, ahorros operativos y beneficios ambientales.
Foto: Ministerio de transporte
Redacción RMC
Una política que une rentabilidad y transición energética
Bogotá, enero 1 del 2026. Colombia dio un paso decisivo hacia la modernización del transporte público individual con la puesta en marcha de un programa que permitirá a los propietarios de taxis con más de 10 años de antigüedad acceder a incentivos de hasta $52 millones para migrar a vehículos 100 % eléctricos. La iniciativa, financiada con recursos del Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico (FOPAT) y liderada por el Ministerio de Transporte, busca transformar el parque automotor del país sin trasladar el costo del cambio a quienes dependen del taxi como principal fuente de ingresos.
Cómo operan los incentivos económicos
El esquema contempla hasta $42 millones para la reposición del vehículo y un apoyo adicional de hasta $10 millones para la compra e instalación de infraestructura de recarga en la vivienda del propietario. Respaldado por la Ley 2294 de 2023, el programa aborda dos de los principales obstáculos de la movilidad eléctrica: el precio inicial de los vehículos y el acceso a sistemas de carga confiables, permitiendo que la transición sea viable en cualquier región del país.
Ahorros que fortalecen la sostenibilidad del oficio
Más allá del incentivo inicial, el programa apunta a mejorar la estabilidad financiera del gremio. De acuerdo con cifras oficiales, los taxis eléctricos reducen hasta en 43 % el gasto en combustible y hasta en 65 % los costos de mantenimiento frente a los vehículos de combustión interna. En un contexto de márgenes ajustados y altos costos operativos, estos ahorros se traducen en mayor rentabilidad y menor incertidumbre para los propietarios.
Beneficios legales y operativos vigentes
A estos factores se suman incentivos establecidos por ley, como descuentos en el SOAT, reducción en el valor de la Revisión Técnico-Mecánica y la exención de restricciones de circulación, lo que facilita una operación más continua del servicio. Estos beneficios refuerzan la idea de que la movilidad eléctrica no solo responde a criterios ambientales, sino que ofrece ventajas concretas en el día a día del trabajo.
Una visión de largo plazo para las ciudades
Para la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, el programa FOPAT demuestra que la transición energética puede mejorar los ingresos del gremio y, al mismo tiempo, reducir emisiones y mejorar la calidad del aire. Según el Ministerio, la meta es modernizar hasta 54.000 taxis hacia 2036, consolidando una política pública orientada a la descarbonización. El desafío ahora será garantizar una implementación sostenida y equitativa, para que la movilidad eléctrica deje de ser una excepción y se convierta en el nuevo estándar del servicio de taxi en Colombia.




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