La salida de Fernando Muriel deja en jaque la atención de la emergencia en Cali y el departamento.
Redacción RMC Noticias
Santiago de Cali, 3 de septiembre de 2026. En la burocracia estatal existen tiempos que no perdonan, pero hay ausencias que ponen en riesgo vidas. Apenas siete días después de asumir la Dirección General del SENA, Ricardo Ernesto Torres Castro firmó la Resolución 1-02897 del 26 de agosto de 2026, declarando la insubsistencia de Fernando José Muriel Andrade al frente de la Regional Valle. La decisión, propia del ajedrez político de cada inicio de mandato nacional, tropezó de frente contra la realidad: tras los movimientos telúricos del pasado 10 de agosto, la entidad más crítica para la formación técnica del suroccidente colombiano quedó acéfala, sin ordenación del gasto ni facultades administrativas en medio de una infraestructura agrietada.
Las grietas de la burocracia: Sin gastos ni control institucional
La ecuación resulta destructiva. Por un lado, las réplicas del sismo dejaron afectaciones en sedes propias y alternas de Cali y otros municipios del Valle del Cauca. Por el otro, un escritorio vacío en la dirección regional. La falta de un encargo formal con plenas competencias ha frenado la firma de planillas, la autorización de comisiones de evaluación técnica y los pagos a contratistas y proveedores clave.
El anuncio de un retorno presencial acelerado destapó la tensión acumulada. Se convocó a la comunidad académica a retornar a las aulas mientras los informes de inspección estructural aún se encontraban en fase de actualización, sin un documento técnico consolidado que garantice la estabilidad de los predios.
CortesíaLa alerta sindical: Exigencias directas a bogotá y organismos de control
Desde el epicentro de la crisis, la directiva de SINDESENA Valle fijó una postura tajante frente a lo que consideran una omisión administrativa inexcusable:
"La vida y la seguridad de la comunidad educativa no pueden quedar sometidas a la improvisación. El Valle del Cauca necesita un SENA funcionando, con autoridad, transparencia y respuestas de fondo."
Frente a la parálisis, el sindicato formalizó tres peticiones de urgencia: Nombramiento Inmediato: Exigen a la Dirección General nombrar un titular o encargado con potestad legal absoluta para ordenar el gasto y gestionar los recursos del desastre. Acreditación Técnica: Exigen abstenerse de abrir instalaciones sin conceptos de ingeniería oficiales, actualizados y firmados por profesionales idóneos. Intervención de Entidades: Solicitan la acción preventiva de la Procuraduría, la Contraloría y la Defensoría del Pueblo para vigilar las decisiones de la entidad.
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