#Ahora

7/recent/ticker-posts

Header Ads Widget


Alejandro De Lima: "La clase política es voraz e insaciable"

El candidato al Senado propone intervenir las EPS y reformar la Ley 100 para frenar el saqueo sistemático de la salud.

Alejandro De Lima: "La clase política es voraz e insaciable"



Por: Redacción RMC   | 27 de febrero de 2026

En el corazón de Cali, bajo el calor del auditorio de la Institución Universitaria Antonio José Camacho, el ambiente político ha dejado de ser una promesa de campaña para convertirse en una denuncia frontal contra el sistema. Alejandro De Lima Böhmer, empresario vallecaucano y actual candidato al Senado por el Frente Amplio Unitario (No. 18), lanzó una advertencia que resuena con la crudeza de quien conoce las entrañas del poder: la crisis de la salud en Colombia no es un accidente, es el resultado de una clase política "voraz e insaciable".

La cita, que tuvo lugar durante un encuentro de aspirantes al Congreso, no fue solo un acto proselitista; fue una radiografía del despojo. De Lima busca explicar por qué, a pesar de los millonarios recursos, los colombianos siguen muriendo en las salas de espera.

El diagnóstico de un sistema en cuidados intensivos

Para De Lima Böhmer, la tragedia de la salud en Colombia tiene nombres propios y leyes con fisuras. El candidato sostiene que la Ley 100, que en su génesis buscaba una cobertura universal, terminó siendo invadida por una "corrupción que la invadió". No es una observación menor; es el señalamiento de cómo lo público fue devorado por intereses particulares que han convertido el derecho a la vida en una mercancía de difícil acceso.

"Se roban la piedra y vuelven por el hueco"

Con una frase que evoca la sabiduría popular —y la frustración colectiva—, De Lima describió la dinámica del saqueo en el país: "un amigo dice que se roban la piedra y vuelven por el hueco". Esta metáfora ilustra una realidad histórica donde los recursos, lejos de ser invertidos en infraestructura o medicamentos, terminan en los bolsillos de la política tradicional. El candidato fue enfático al señalar que los políticos tradicionales llegan a las corporaciones públicas a "saquear", una práctica que él promete erradicar desde el legislativo.

Propuestas frente al abismo de la Ley 100

La solución propuesta por el empresario no es cosmética. De Lima se declaró partidario de intervenir las EPS y realizar una reforma estructural a la Ley 100. El objetivo es claro: retornar a un sistema donde la eficiencia administrativa no se logre a costa de la vida de los pacientes. "Hay que mejorar para que no muera la gente esperando una atención médica o los medicamentos", afirmó, poniendo el dedo en la llaga de una crisis humanitaria que se vive a diario en los hospitales.

El papel de la juventud en la vigilancia del erario

En un giro necesario hacia la responsabilidad civil, De Lima instó a los jóvenes estudiantes y asistentes al foro a convertirse en los "artífices del cambio". Su mensaje fue una invitación directa a la vigilancia ciudadana: "Jóvenes, hay que vigilar los recursos para que no se los roben". Según el candidato, la renovación del Congreso este 8 de marzo es la única oportunidad real para "castigar a quienes no han hecho bien la tarea" y dar paso a nuevas ideas que protejan el tesoro público.

El voto como herramienta de justicia

La política colombiana parece estar atrapada en un ciclo de canibalismo institucional donde el ciudadano es siempre el último en la fila. Las palabras de Alejandro De Lima Böhmer en la Universidad Antonio José Camacho no solo denuncian la "voracidad" de los mismos de siempre, sino que ponen sobre la mesa una verdad incómoda: el cambio no es una concesión del poder, es una conquista del voto.

Si permitimos que sigan "robándose la piedra y el hueco", nos condenamos a ser espectadores de nuestra propia decadencia. La reforma a la salud y la protección de los recursos públicos no son temas técnicos, son imperativos morales. El próximo 8 de marzo, la sociedad tiene la oportunidad —y la obligación— de decidir si seguimos alimentando a la clase política insaciable o si, finalmente, empezamos a cuidar lo que nos pertenece a todos. La vigilancia del recurso no termina en la urna, pero empieza allí, con la lucidez de quien ya no se deja engañar por los discursos de siempre. Es hora de que el sistema trabaje para la gente, y no la gente para el sistema.


 publirreportaje

Publicar un comentario

0 Comentarios