Cómo el sistema de atrapanieblas busca blindar la agricultura familiar frente a las sequías extremas y el cambio climático.
Roldanillo, Valle del Cauca. En un esfuerzo por mitigar los efectos del cambio climático en las zonas de alta montaña, la Gobernación del Valle del Cauca ha puesto en marcha un proyecto piloto de "Cosecha de Agua" en la vereda Bélgica, municipio de Roldanillo. El sistema, que captura el vapor de agua de la niebla para transformarlo en recurso líquido, busca blindar a las comunidades campesinas frente a las sequías prolongadas y reducir la presión sobre los caudales biológicos de la región.
Esta iniciativa no solo representa un avance técnico en la gestión del recurso hídrico, sino que pone de manifiesto la urgencia de adaptar la infraestructura rural a un régimen de lluvias cada vez más errático. Con el respaldo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el proyecto intenta equilibrar la seguridad alimentaria de las familias agricultoras con la preservación de los ecosistemas de ladera.
El desafío de cultivar en las nubes
La vereda Bélgica, ubicada en las zonas altas de Roldanillo, es un territorio de vocación agrícola donde el acceso al agua ha sido históricamente complejo debido a la topografía y a la disminución de los caudales superficiales. A pesar de ser una zona de alta nubosidad, la falta de infraestructura para captar esa humedad ambiental dejaba a los agricultores vulnerables durante los periodos de déficit de lluvias.
La implementación de este piloto se enmarca en las políticas de mitigación del cambio climático del departamento, que buscan reducir las emisiones de CO2 y fortalecer la resiliencia territorial. Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el sistema funciona mediante mallas atrapanieblas que facilitan la condensación del vapor, permitiendo la recolección de agua que luego es dirigida a tanques de almacenamiento para el uso doméstico y agropecuario.
Foto: Comunicaciones Gobernación del Valle del Cauca
¿Qué implica esta decisión?
El despliegue de la tecnología de cosecha de niebla en el Valle del Cauca sugiere un cambio de paradigma en la gestión ambiental: pasar de la dependencia exclusiva de fuentes superficiales (ríos y quebradas) a la diversificación de fuentes alternativas.
Beneficios y Oportunidades:
Autonomía hídrica: Las seis familias beneficiarias inicialmente pueden mantener sus cultivos de arracacha, zapallo, maíz y fríjol sin competir con el caudal mínimo necesario para la salud de los ecosistemas locales.
Bajo impacto ambiental: A diferencia de la construcción de embalses o pozos profundos, los atrapanieblas tienen una huella física mínima y no alteran el ciclo hidrológico de forma agresiva.
Seguridad alimentaria: Al garantizar el riego en época de sequía, se protege el sustento económico de los pequeños productores y el abastecimiento de los mercados locales.
Riesgos y Limitaciones:
Sin embargo, el éxito a largo plazo de esta medida depende de factores que van más allá de la instalación técnica. La escalabilidad es el principal interrogante: ¿es económicamente viable llevar este sistema a todas las veredas de alta montaña del departamento? Además, la eficiencia de los paneles depende estrictamente de condiciones climáticas específicas; una alteración en los patrones de viento o una reducción severa de la nubosidad por el aumento de la temperatura global podría renderizar el sistema ineficiente.
Perspectivas del proyecto
Desde la institucionalidad, la secretaria de Ambiente, Francia Elena Obando, enfatiza que el objetivo es regular las fuentes hídricas para los campesinos, permitiendo que la "niebla se transforme en vida". Por su parte, la comunidad recibe el proyecto con optimismo, viendo en él una tabla de salvación para su economía. Carlos Arturo Sánchez, beneficiario local, destaca que la falta de agua es el mayor obstáculo para la producción de hortalizas y granos en la zona.
Desde una perspectiva técnica, el reto radica en la apropiación social. La Gobernación ha incluido capacitaciones para que los campesinos no solo operen los sistemas, sino que se conviertan en guardianes de su mantenimiento, asegurando que la inversión pública no se deteriore con el tiempo.
Tecnología: Uso de sistemas de precipitación por condensación (atrapanieblas) en zonas de alta montaña.
Población: Seis familias en Roldanillo actúan como piloto para una posible expansión departamental.
Propósito: Mitigar el déficit hídrico para cultivos de pancoger sin afectar caudales biológicos.
Sustentabilidad: Incluye formación comunitaria en conservación y mantenimiento del sistema.
El piloto en Roldanillo abre la puerta a una pregunta fundamental para la planificación territorial del Valle del Cauca: ¿Es la tecnología de captura de niebla una solución complementaria o debe convertirse en el pilar de la infraestructura hídrica rural?
En un escenario de calentamiento global donde los nacimientos de agua están desapareciendo, estas soluciones de pequeña escala ofrecen una respuesta inmediata, pero el reto de la Gobernación será demostrar si esta estrategia puede integrarse en un plan macro de gestión del agua que incluya la reforestación masiva y la protección de los páramos. El futuro de la agricultura de montaña en el Valle depende de que estas nubes, hoy capturadas por mallas, sigan existiendo mañana.
¿Estarán preparados otros municipios del norte del Valle para adoptar estas tecnologías ante la inminente llegada de nuevos fenómenos de El Niño?


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