#Ahora

7/recent/ticker-posts

Header Ads Widget


El último vuelo: Colombia declara la guerra total al tráfico de animales silvestres

Mientras las mafias ambientales crecen, las autoridades ambientales y la ONU sellan en Bogotá y Cali una alianza para frenar el saqueo de nuestros ecosistemas.

El último vuelo: Colombia declara la guerra total al tráfico de animales silvestres
     Foto: Cortesía CVC


Por: Paulina Arango M 12 de febrero de 2026

Imagine que a usted lo sacan a la fuerza de su casa, lo encierran en una caja oscura y lo llevan a un clima donde no puede respirar, solo para decorar la sala de alguien o ser vendido al mejor postor. Esa es la realidad de más de 40.000 animales silvestres que fueron rescatados en Colombia apenas el año pasado.

Tras las luces de la COP16, la tarea no terminó; al contrario, se volvió más urgente. Esta semana, la CVC, Asocars y la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) se sentaron a manteles para concretar lo que será la "mano dura" contra el tráfico de fauna: una estrategia que busca dejar de ver este delito como un simple problema de "pajaritos en jaulas" para tratarlo como lo que es: una economía criminal que mueve millones y destruye el futuro del país.

Cifras que duelen, pero que dan esperanza

El panorama es agridulce. Por un lado, las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) están trabajando a máxima capacidad. Entre 2020 y 2024, la atención de animales heridos o incautados subió casi un 25%.

¿La buena noticia? En 2025 se logró que el 53,4% de esos animales regresara a la libertad. Son más de 21.000 individuos (especialmente reptiles y aves) que volvieron a cumplir su función en la naturaleza: polinizar plantas, dispersar semillas y controlar plagas.

 A pesar del esfuerzo, casi la mitad de los animales rescatados (el 46%) nunca podrá volver a su hogar. Las secuelas físicas o el "amansamiento" los condenan a vivir en cautiverio permanente, lo que genera un costo logístico y financiero enorme para el Estado.

El Valle del Cauca: El epicentro de la resistencia

Nuestra región sigue sacando la cara. El Centro de Atención y Valoración (CAV) en Palmira se ha convertido en un hospital de alta tecnología para la fauna. Solo el año pasado, la CVC recibió más de 3.700 animales.

De hecho, el 2026 arrancó con un mensaje potente: 42 animales, entre babillas y boas, fueron liberados en las selvas de Buenaventura. Según Marco Antonio Suárez, director de la CVC, la clave ahora es la tecnología. Gracias a que se triplicaron las cámaras trampa en los montes, hoy se puede saber con exactitud si ese animal que fue liberado logró sobrevivir y adaptarse.

¿Por qué debería importarle a usted?

Usted podría pensar: "¿En qué me afecta que vendan un loro en una carretera?". La respuesta es sencilla: El tráfico de fauna es el puente principal para virus que saltan de animales a humanos. Sin fauna no hay bosques; sin bosques no hay agua regulada para las ciudades ni para el agro.  Quien trafica con un mono, a menudo usa las mismas rutas para otras actividades ilícitas que afectan la seguridad de su barrio o municipio.

Lo que viene

La próxima semana, la cumbre se traslada a Cali. Allí se definirán los ajustes jurídicos para que judicializar a un traficante sea más efectivo y no quede en un simple "llamado de atención".

La lucha ya no es solo de biólogos con botas pantaneras; es de satélites, inteligencia policial y, sobre todo, de la conciencia del ciudadano que entiende que un animal silvestre no es una mascota, es una pieza clave de nuestra supervivencia.


Publicar un comentario

0 Comentarios