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El rearme de la seguridad en Cali: caen los homicidios en 2026

Una inversión histórica de 180 mil millones de pesos y el uso de inteligencia artificial empiezan a revertir la tendencia criminal en la capital del Valle del Cauca.

El rearme de la seguridad en Cali: caen los homicidios en 2026
    Foto: Comunicaciones Policía Metropolitana

Por: Redacción RMC   |  2 marzo de 2026

Durante años, los balances de seguridad en Cali parecían crónicas de una guerra no declarada. Sin embargo, al cierre del mes de febrero de 2026, los datos oficiales revelan un giro que merece un escrutinio riguroso. La administración del alcalde Alejandro Eder, en una operación articulada con la Fuerza Pública, ha logrado una contracción del 8 % en la tasa de homicidios frente al mismo periodo del año anterior. No se trata de un azar estadístico; es el primer dividendo de una estrategia de recuperación territorial interinstitucional, apalancada por una inversión histórica, que por ahora le está ganando el pulso a las redes criminales en las calles de la ciudad.

 Reducción de homicidios y capturas

Las cifras, a menudo frías y obstinadas, esta vez cuentan una historia de contención. En enero de 2026, la ciudad ya había logrado frenar la escalada de asesinatos, manteniendo la cifra sin aumentos. En febrero, la tendencia se consolidó a la baja: se registraron 68 homicidios frente a los 74 ocurridos en 2025. Son ocho vidas que no se perdieron en la espiral de violencia, pero sobre todo, es un mensaje de autoridad.

A esto se suma un índice de esclarecimiento contundente contra la impunidad. En los primeros dos meses del año, el balance operativo reporta la captura de 1.103 personas por diversos delitos. De estas, más de 90 corresponden a sindicados de homicidio, lo que se traduce en que la mitad de los responsables de crímenes recientes en la ciudad ya se encuentran a órdenes de la justicia.

"Megatomas" y la desarticulación del terror en Cali

El modelo detrás de estos números se apoya en lo que la administración ha denominado "megatomas", despliegues operativos que se realizan cada semana en las comunas más álgidas de la ciudad. El alcalde Alejandro Eder ha sido claro en su diagnóstico sobre la razón de este éxito: “Lo fundamental para estos resultados ha sido ese trabajo articulado entre Alcaldía, Policía, Fiscalía, Ejército, las fuerzas militares”.

La presión ejercida en el territorio ha arrojado la incautación de más de 220 armas de fuego y la ejecución de 26 allanamientos, asestando golpes directos a las finanzas y la estructura de las bandas multicrimen. Quizás el dato más silencioso pero más alarmante que revelan las autoridades es la confirmación de que, gracias a estos múltiples esfuerzos de los organismos de seguridad, se logró frustrar la ejecución de tres actos terroristas contra la capital vallecaucana.

El rearme de la seguridad en Cali: caen los homicidios en 2026


El desplome del hurto: un respiro para el patrimonio ciudadano

Si el homicidio mide el grado de violencia extrema, el hurto es el termómetro diario del miedo ciudadano. Y aquí los resultados rompen con la pesimista inercia caleña. Durante el mes de febrero, todas las modalidades de hurto, sin excepción alguna, registraron disminuciones drásticas comparadas con 2025.

El hurto a comercio se desplomó un asombroso 72 %, pasando de 172 casos reportados el año pasado a apenas 49 en el presente año. El robo de motocicletas, un flagelo que había mostrado un repunte preocupante durante el 2025, logró ser revertido con una caída del 21 % (52 casos menos), mientras que el hurto a vehículos particulares descendió un 54 %. Asimismo, el hurto a personas —el delito que más afecta la percepción de seguridad en la calle— se redujo en un 16 % (lo que representa 228 casos menos), acompañado por caídas del 27 % tanto en robos a residencias como de teléfonos celulares.

El papel de la inteligencia artificial y un presupuesto histórico

Las promesas de seguridad ciudadana suelen marchitarse cuando se revisan las arcas públicas. No obstante, la actual administración distrital ha destinado 180.000 millones de pesos a este rubro, constituyendo el presupuesto más alto en la historia de la ciudad para garantizar la tranquilidad de los caleños.

Este músculo financiero no se ha quedado en discursos burocráticos; ha financiado la modernización del sistema de vigilancia mediante la integración de cámaras de seguridad ciudadana y vial operadas con inteligencia artificial. Según explicó el mandatario local, esta tecnología es la que hoy permite "recuperar vehículos hurtados, identificar y capturar delincuentes que se están buscando" en un tiempo récord.

El silencio no es una opción

Cali nunca ha sido una plaza fácil de descifrar ni de transitar. Su compleja realidad nos exige mirar el panorama sin tapujos, pero con la decencia intelectual de reconocer los aciertos cuando ocurren. Los recientes y contundentes golpes que la Policía Metropolitana le ha asestado a las estructuras de la delincuencia han hecho mucho más que mejorar las estadísticas oficiales: en la práctica, han salvado vidas tangibles en nuestras calles. Es justo en este punto de inflexión donde el ciudadano de a pie adquiere un protagonismo ineludible. Las instituciones, por más recursos y articulación que demuestren, no pueden librar esta batalla en la orfandad ciudadana. Apoyar a nuestras autoridades en su esfuerzo por recuperar el orden es un imperativo moral para sacar a la ciudad adelante. El destino de la capital vallecaucana no solo se juega en la operatividad de la Fuerza Pública, sino en nuestra determinación colectiva para rodear la legalidad y, sobre todo, en nuestra valentía para no convertirnos nunca más en cómplices a través del silencio.

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