La actual administración acelera los trabajos en los últimos 250 metros de la Carrera 80, una infraestructura recibida a medias que promete destrabar la movilidad en el sur de la ciudad.
Avanza la adecuación del terreno y la base que sostendrá el tramo final de la vía. Foto: Prensa Alcaldía de CaliRedacción RMC noticias
Santiago de Cali, abril 14 del 2026. En Colombia, las obras públicas a menudo se convierten en crónicas de promesas a medio cumplir y presupuestos evaporados. Sin embargo, en el sector de Alto Nápoles, sobre la Carrera 80 en Cali, el relato empieza a tomar un rumbo distinto. Hoy, la administración del alcalde Alejandro Eder ha asumido la tarea de finalizar los últimos 250 metros de la vía que conectará la avenida Circunvalar con la Calle 5. Se trata de un proyecto heredado inconcluso que, a punta de asfalto y maquinaria en pleno funcionamiento, busca zanjar una deuda histórica con los habitantes y conductores del sur de la ciudad.
El reto de construir sobre el rezago administrativo
La ampliación, vital para una zona asfixiada por el tráfico, proyecta una calzada con un ancho de 6.40 metros que habilitará un anhelado segundo carril a la altura del Cantón Militar de Nápoles. Pero enderezar el rumbo de una obra heredada no es un trabajo menor. Para garantizar la estabilidad del terreno cercano a los tanques de Emcali, fue imperativo levantar un muro de contención de 60 metros que protege la montaña ubicada frente al batallón.
Ingeniería contrarreloj: Tres frentes de trabajo activo
La presión por entregar resultados y mitigar el escepticismo ciudadano es evidente. Según el ingeniero Víctor Manuel Rivera, contratista y residente del proyecto, actualmente la obra opera sin pausa. "La primer glorieta ya la tenemos asfaltada", y el segundo romboide alcanza ya un 50% de avance en labores de relleno y adecuación de la estructura base. El muro de contención, revela Rivera, ya está culminado en su totalidad, blindado con malla de protección y concertina de seguridad.
El esfuerzo ha requerido a 25 trabajadores operando en tres frentes simultáneos con jornadas extendidas de 7:30 a.m. a 6:00 p.m., de domingo a domingo, sin que la reciente Semana Santa supusiera un freno en las operaciones. A la par de la vía, la infraestructura militar también se renueva: una garita para la Tercera Brigada del Ejército Nacional registra un 90% de ejecución, pendiente únicamente de la instalación de vidrios blindados y escaleras para ser entregada.
El impacto ciudadano: Menos promesas, más movilidad
Las cifras y el concreto solo tienen verdadero peso cuando transforman la cotidianidad de la gente. Para Antonio Valencia, habitante del sector, el avance de las maquinarias es tangible y urgente: "Se nota que están trabajando fuerte. Es muy importante porque ya tendremos por dónde andar mejor; en las mañanas y tardes los trancones son pesados, pero con un carril para subir y otro para bajar, la situación va a cambiar".
Esa misma lectura la comparte Franklin Villa, taxista de profesión, quien atestigua el reciente despliegue operativo en una de las lomas más congestionadas de Cali. Su diagnóstico es el de un experto al volante: la doble calzada es fundamental para evacuar un sector de alta densidad poblacional donde, ante la deficiencia del transporte público tradicional, el uso masivo del vehículo particular se convierte en la única opción de movilidad.
El último obstáculo: La burocracia de los servicios públicos
Pese al ritmo acelerado de las cuadrillas, la obra enfrenta el clásico tropiezo de la falta de sincronización institucional. La terminación de 20 metros lineales de andenes peatonales se encuentra en pausa. ¿La razón? El proyecto está supeditado a demoras de terceros. Para poder avanzar con el urbanismo, resulta indispensable que Empresas Municipales de Cali (Emcali) y Gases de Occidente ejecuten el traslado de los medidores en los predios intervenidos. Mientras esta burocracia técnica se resuelve, los trabajadores avanzan en la instalación de filtros de desagüe para proteger los muros construidos y asegurar la durabilidad de la intervención a largo plazo.
El triunfo de la continuidad sobre la desidia
La inminente entrega de la conexión Circunvalar - Calle 5 en Alto Nápoles no debe leerse como un simple vaciado de asfalto, sino como un ejercicio imperativo de responsabilidad de Estado. Asumir las obras inconclusas de administraciones anteriores sin caer en el inmovilismo político del "espejo retrovisor" es el nivel de madurez gerencial que exige nuestra infraestructura. Los ciudadanos no transitan sobre licitaciones ni sobre debates, transitan sobre vías reales.
El esfuerzo de los obreros sudando bajo el sol dominical demuestra que, cuando existe rigor y voluntad, los retrasos heredados pueden subsanarse. Sin embargo, es momento de exigir que las empresas de servicios públicos operen con el mismo sentido de urgencia que hoy tienen los contratistas de esta vía. Las obras no pueden seguir siendo rehenes de un trámite burocrático de reubicación de contadores. Hoy, como voz colectiva de una ciudad que se niega a la parálisis, celebramos el avance, pero mantenemos una veeduría firme: que no se detenga la maquinaria hasta que el último metro de andén sea entregado y el sur de Cali recupere el derecho a moverse con dignidad.


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